Curso de bombo

En este curso se explican, en la forma más sencilla posible, cómo acompañar con el bombo los ritmos principales de nuestra música criolla, que son: la Chacarera, con sus repiques, la Zamba y la Cueca, el Carnavalito, la Vidala y la Baguala, con los ejemplos musicales correspondientes.

Antes de iniciar la práctica en sí de cada ritmo, hay que interpretar correctamente la lectura de la partitura y su fraseo, aunque el oído y un buen sentido del ritmo también ayudan mucho. Conviene escuchar grabaciones donde se escuche claramente el acompañamiento del bombo mientras se mira el pentagrama del ritmo correspondiente. Ni siquiera es necesario utilizar un bombo para las primeras experiencias, ya que cualquier elemento de similares dimensiones y forma, y que se pueda golpear con un par de palillos puede servir para sincronizar ambas manos, y hasta se puede practicar golpeando con las manos sobre una mesa o un cajón. Mirar la partitura y ejecutar cada golpe lentamente para no equivocarse, ya habrá tiempo para hacerlo a la velocidad correcta.

Cuando esto se logre, se iniciará la ejecución con el instrumento. Cuando comience a sentirse seguro de lo que realiza, practique acompañando a sus conjuntos preferidos mientras los escucha en grabaciones o en la radio. Cuando realice con seguridad el acompañamiento básico puede comenzar a practicar los repiques, que sirven para adornar o reforzar ciertas partes del tema musical. Una vez que se domine el instrumento no hay que caer en la tentación de exagerar con adornos, repiques, etc., sino que deben utilizarse con buen gusto, y nuevamente podemos tomar como modelo a los buenos intérpretes a través de sus grabaciones.

Por último hay que tener en cuenta que no toda la música folclórica argentina se presta para ser acompañada con el bombo. Habría que utilizarlo únicamente para la música norteña. Las cuecas cuyanas, la huella (que es danza del folclore surero), los chamamés y polcas del Litoral, etc. no deben acompañarse con bombo.


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